Carta #28: ¿De qué nos ha servido todo esto?

Recordados educandos, padres y docentes: ¿De nada me sirvió todo esto? Se pregunta la profe Gladys y a renglón seguido expresa:

Es una ficticia y vacua conclusión a la que llega una persona con duelos o heridas abiertas. No obstante, hay que retomar la lección del albañil tranquilo de Neruda. Sin prisa hacer los movimientos, alzar la escalera y alistar todo para la inauguración. Dicho de otro modo, la escalera hay que contemplarla con detenimiento como el arco de Marco Polo, en la obra de Ítalo Calvino. Ya se le observaron las fisuras y se aceptó que eso es lo que se tiene. 

Ahora hay que contemplar “la línea del arco” que forman las piedras, la estructura que la sostuvo, es decir: las piedras, porque “sin piedras no hay arco”: una vida saludable, un matrimonio feliz, unos trabajos dignos y bien remunerados, unos hijos juiciosos y educados y unos bienes que se disfrutaron, todo esto no puede percibirse sino a la luz de la satisfacción. ¿De nada sirvió todo esto?  ¿Fueron en vano todos los esfuerzos?  ¿Acaso, el sentido de estar bien todos?  

Freud –devolviendo la madeja de este ovillo hasta la historia de Antares -una amiguita de la emisora de la historia de la profe Gladys-, puntualmente en la relación de la pedagogía y la siquiatría, en la perspectiva de la Crítica Antiautoritaria- parte de la tesis de que existe, en la población, la tendencia a reprimir los recuerdos desagradables, depositándolos en el inconsciente. El castigo sicosomático de esta tendencia, según los sicoanalistas, sería la neurosis. “Todos somos neuróticos”, sostenía en anti siquiatra R.D. Laing. 

Pero, la represión no se reduce a los recuerdos negativos, también cobija a los recuerdos positivos, la gente se queja, protesta, no se siente cómoda con los medios que posee, no aplaude su existencia, ni todo aquello que le rodea; no se reconoce a sí misma y menos concede reconocimiento a los demás. “Entre más tiene, más quiere”, reza el aforismo popular. Hay un síndrome de abulia económica, política, social y personal, asunto que no es benéfico sino dañino para unos y otros. Gladys, en esta grada, sube y baja, literalmente, pero se contiene en la base: el reconocimiento de las pérdidas, el avistamiento de un pasado satisfactorio y unas posibilidades para ascender en una escalera con otras particularidades”. 

Hasta luego familia.

Les recuerdo hacer la consulta de los libros que parecen en el texto.

González Ávila, M. P. (2015). Conflicto, postconflicto y “desconflictivización” de la escuela colombiana. (Códice Ltd). Bogotá DC.

Publicado por

Jose Israel Gonzalez Blanco

Trabajador social de la Universidad Nacional de Colombia. Pedagogo Reeducador, Magister en Educación Comunitaria y activista por los DDHH. Trabajador social y orientador escolar en Bogotá Colombia

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